Lesión Deportiva en La Chorrera: Qué Hacer Primero
Qué hacer en las primeras horas tras una lesión deportiva y cuándo volver a entrenar. Agenda tu evaluación deportiva.
Lo que se hace en las primeras 48 horas tras una lesión deportiva condiciona bastante el tiempo total de recuperación. Y es justo el momento en que más se improvisa: antiinflamatorios por costumbre, reposo total o, al contrario, seguir jugando.
Las primeras 48 horas
El protocolo que se enseña hoy pone el acento en proteger sin inmovilizar de más y en volver a cargar pronto:
- Proteger: detener la actividad y evitar el gesto doloroso los primeros días.
- Elevar la zona por encima del corazón cuando se pueda.
- Evitar antiinflamatorios en las primeras horas: la inflamación inicial forma parte de la reparación.
- Comprimir con un vendaje elástico para controlar la hinchazón.
- Cargar pronto: retomar el movimiento y el apoyo en cuanto el dolor lo permita.
- Frío los primeros dos o tres días si hay mucho dolor e hinchazón.
El reposo absoluto prolongado, que era la norma hace años, hoy se evita: debilita el músculo, rigidiza la articulación y alarga la recuperación.
Cuándo acudir sin esperar
- Se escuchó un chasquido en el momento de la lesión.
- No se puede apoyar el peso ni dar cuatro pasos.
- Deformidad visible de la articulación o del hueso.
- Hinchazón inmediata y muy marcada, en minutos.
- Pérdida de fuerza o sensación de que la articulación falla.
- Hormigueo o entumecimiento.
- Dolor que no cede tras 48 horas de manejo correcto.
Hay una excepción a la regla de esperar: ante deformidad evidente, imposibilidad total de apoyo o pérdida de sensibilidad, no se maneja en casa. Se acude el mismo día.
Las lesiones más frecuentes
El esguince de tobillo encabeza la lista en casi todos los deportes. Le siguen las lesiones musculares del muslo —isquiotibiales y cuádriceps—, las tendinopatías por sobrecarga, el hombro del lanzador y las lesiones de rodilla, que son las que más tiempo de baja generan.
Muchas no ocurren por un golpe sino por acumulación: aumentar la carga demasiado rápido es la causa más común de tendinopatía. Un salto brusco en volumen o intensidad de entrenamiento explica buena parte de las consultas.
Cómo prevenirlas
- Aumentar la carga poco a poco, sin saltos bruscos de volumen o intensidad.
- Calentar de verdad antes de entrenar, con movimiento y no solo con estiramientos.
- Trabajar la fuerza al menos dos veces por semana, también en deportes de resistencia.
- Dormir lo suficiente: la falta de sueño multiplica el riesgo de lesión.
- Respetar los días de descanso.
- Atender las molestias pequeñas antes de que se conviertan en lesiones.
Cuándo volver a entrenar
No cuando deja de doler. Los criterios son otros: rango de movimiento completo, fuerza similar a la del lado sano, capacidad de hacer el gesto del deporte sin compensar, y confianza para ejecutarlo a velocidad real.
Volver antes es la razón principal de que una lesión se vuelva recurrente. Y reincorporarse de forma progresiva —primero entrenamiento sin contacto, luego parcial, después completo— reduce mucho el riesgo. Esa última fase forma parte del trabajo de fisioterapia deportiva y es la que más se salta.
Preguntas frecuentes
¿Debo tomar antiinflamatorios enseguida?
En las primeras horas conviene evitarlos: la inflamación inicial forma parte del proceso de reparación.
¿Cuánto reposo necesito?
El mínimo imprescindible. Retomar el movimiento y la carga pronto acelera la recuperación.
¿Frío o calor tras una lesión deportiva?
Frío los primeros dos o tres días si hay dolor e hinchazón. Después, movimiento y calor si hay rigidez.
¿Cuándo puedo volver a entrenar?
Cuando haya rango completo, fuerza simétrica y capacidad de hacer el gesto a velocidad real sin compensar.
¿Por qué se me repite la misma lesión?
Casi siempre por volver antes de completar la fase de retorno, sin recuperar fuerza ni control del gesto.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.