Crioterapia en Arraiján: Cuándo Aplicar Frío

Cuándo aplicar frío en una lesión, cómo hacerlo bien y cuándo no. Agenda tu sesión de crioterapia.

Crioterapia en Arraiján: Cuándo Aplicar Frío

La crioterapia es el uso del frío con fines terapéuticos. Suena simple y se aplica mal con mucha frecuencia: demasiado tiempo, demasiado directo sobre la piel, o en el momento equivocado de la lesión.

Qué hace el frío

  • Reduce el flujo de sangre a la zona, limitando la inflamación y el hematoma.
  • Disminuye el dolor al enlentecer la conducción nerviosa.
  • Baja el espasmo muscular reflejo.
  • Reduce el metabolismo local, lo que protege al tejido en las primeras horas.

Cuándo se aplica

En lesiones agudas: las primeras 48 a 72 horas tras un esguince, un golpe, un desgarro o una caída. También después de una cirugía, cuando lo indica el médico, y tras un esfuerzo deportivo intenso para controlar la inflamación.

Lo que no corresponde es usarlo en una contractura muscular crónica o en una rigidez de días: ahí lo que ayuda es el calor. Aplicar frío sobre un músculo contracturado suele aumentar la tensión y el dolor.

Cómo aplicarlo bien

  • Nunca hielo directo sobre la piel: siempre con un paño fino entre medias.
  • De 15 a 20 minutos, no más. Pasado ese tiempo el efecto se invierte y el cuerpo aumenta el flujo de sangre.
  • Cada dos o tres horas durante las primeras 48 horas.
  • Con la zona elevada, si es un miembro.
  • Retirar antes si la piel se pone blanca o aparece dolor intenso.
  • Revisar la piel entre aplicaciones.

El error más común

Seguir aplicando frío durante una semana entera. Pasadas las primeras 48 a 72 horas, la inflamación ya cumplió su función de reparación y lo que el tejido necesita es circulación y movimiento. El frío prolongado enfría, entumece y retrasa esa fase.

El segundo error es usarlo como analgésico permanente para un dolor crónico: alivia diez minutos y no cambia nada de fondo.

Cuándo no usarlo

Hay situaciones en las que el frío está contraindicado y conviene conocerlas: mala circulación arterial en la zona, pérdida de sensibilidad —una zona que no siente no avisa de la quemadura por frío—, diabetes con neuropatía, urticaria al frío, síndrome de Raynaud y heridas abiertas.

Las formas de aplicarlo

  • Bolsa de gel congelada, la más práctica en casa.
  • Hielo picado en una bolsa, que se adapta bien a la forma de la articulación.
  • Masaje con hielo, en movimientos circulares y por menos tiempo, entre cinco y diez minutos.
  • Inmersión en agua fría, para pie o mano.
  • Aerosoles y equipos de crioterapia en la sala de fisioterapia, con control de temperatura.

Frío o calor: la regla práctica

Frío para lo agudo, lo hinchado y lo reciente. Calor para lo crónico, lo rígido y lo contracturado. Ante la duda en una lesión de menos de 48 horas, frío; en un dolor de semanas sin hinchazón, calor.

En la sala de fisioterapia el frío se combina con otras medidas dentro de un plan: compresión, elevación, movilización precoz y ejercicio progresivo. Aplicado solo, y durante demasiados días, retrasa la recuperación en vez de acelerarla, algo que se ve a menudo en la lesión deportiva mal manejada.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debo dejar el hielo?

Entre 15 y 20 minutos. Más tiempo invierte el efecto y puede dañar la piel.

¿Puedo poner el hielo directo sobre la piel?

No. Siempre con un paño fino de por medio para evitar quemaduras por frío.

¿Frío o calor para el dolor de espalda?

Si es agudo y reciente, frío. Si es una contractura de días, calor.

¿Cuántos días aplico frío?

Habitualmente las primeras 48 a 72 horas. Después suele convenir pasar al calor y al movimiento.

¿Hay quien no deba usarlo?

Sí: mala circulación, pérdida de sensibilidad, diabetes con neuropatía, Raynaud o heridas abiertas.

Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.

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