Terapia Respiratoria en La Chorrera: Para Qué Sirve

Qué hace la terapia respiratoria, en qué casos se indica y qué técnicas usa. Agenda tu sesión de terapia respiratoria.

Terapia Respiratoria en La Chorrera: Para Qué Sirve

La terapia respiratoria trabaja sobre la mecánica de la respiración y sobre la eliminación de secreciones. No se trata de enseñar a respirar hondo: es un conjunto de técnicas concretas que mejoran la ventilación, despejan la vía aérea y aumentan la tolerancia al esfuerzo.

En qué casos se indica

  • Bronquitis y neumonía, para movilizar y eliminar secreciones.
  • Asma, trabajando el patrón respiratorio y el control de la crisis.
  • EPOC, donde mejora la tolerancia al ejercicio y reduce la sensación de falta de aire.
  • Bronquiectasias y fibrosis quística, con drenaje diario.
  • Después de una cirugía torácica o abdominal, para prevenir complicaciones pulmonares.
  • Pacientes encamados, para evitar la acumulación de secreciones.
  • Niños con bronquiolitis o cuadros de repetición.
  • Secuelas respiratorias tras una infección prolongada.

Las técnicas que se usan

No es una sola maniobra sino un conjunto que se elige según la edad, el diagnóstico y dónde estén las secreciones:

  • Drenaje postural: colocar el cuerpo en posiciones que dejan que la gravedad ayude a movilizar la secreción.
  • Percusión y vibración sobre el tórax, para despegarla de la pared bronquial.
  • Técnicas de espiración forzada, más eficaces y menos agotadoras que toser sin más.
  • Respiración diafragmática: usar el diafragma en lugar de los músculos del cuello y los hombros.
  • Respiración con labios fruncidos, que reduce la sensación de ahogo en la EPOC.
  • Incentivador respiratorio, sobre todo tras cirugía.
  • Entrenamiento de los músculos respiratorios con dispositivos de resistencia.
  • Ejercicio aeróbico progresivo, que es lo que más mejora la capacidad a medio plazo.

La elección de la técnica no es libre: en un lactante con bronquiolitis se usan maniobras suaves y adaptadas, muy distintas de la percusión clásica, que hoy se aplica con mucha más cautela en niños pequeños.

La respiración diafragmática, la base de todo

Muchas personas con problemas respiratorios crónicos respiran con la parte alta del tórax, usando cuello y hombros. Es un patrón ineficiente: gasta más energía y ventila peor la parte baja del pulmón, que es la que más superficie tiene.

Reeducar el diafragma reduce el trabajo respiratorio y la sensación de falta de aire. Se practica acostado, con una mano en el pecho y otra en el abdomen: al inspirar debe moverse la del abdomen y quedarse quieta la del pecho.

En el paciente encamado

Es donde la terapia respiratoria previene más complicaciones. La inmovilidad hace que las secreciones se acumulen en las zonas más bajas del pulmón, y de ahí a una neumonía hay poco trecho. Los cambios de posición cada pocas horas, los ejercicios respiratorios y la movilización precoz son la mejor prevención.

Qué esperar

En cuadros agudos con secreciones, el alivio suele notarse en la misma sesión. En condiciones crónicas el objetivo es otro: aumentar poco a poco lo que la persona puede hacer sin ahogarse, y eso se mide en semanas de trabajo constante, igual que en cualquier proceso de rehabilitación.

Buena parte del tratamiento se hace en casa, a diario, y el papel del fisioterapeuta es enseñar bien las técnicas y ajustar la progresión. Hay que consultar de inmediato si aparece fiebre alta, sangre en el esputo, dolor torácico intenso o un empeoramiento brusco de la falta de aire.

Preguntas frecuentes

¿La terapia respiratoria duele?

No. Algunas maniobras sobre el tórax pueden resultar incómodas, pero no deben doler.

¿Sirve para el asma?

Sí, como complemento: mejora el patrón respiratorio y el control de la crisis, sin sustituir la medicación.

¿Cuánto dura una sesión?

Entre 30 y 45 minutos, según las técnicas y la tolerancia de la persona.

¿Se puede hacer en niños?

Sí, con técnicas adaptadas a la edad. Es habitual en bronquiolitis y en cuadros respiratorios de repetición.

¿Cuándo debo consultar de urgencia?

Ante fiebre alta, sangre en el esputo, dolor torácico intenso o empeoramiento brusco de la falta de aire.

Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.

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